Quizás como nunca antes ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad, vivimos en una época donde la educación en líneas generales ha crecido de forma notable en cuanto a popularidad y en cuanto al nivel de demanda por parte de una población que cada día parece entender con mayor claridad la relevancia que tiene para cualquier persona que pretende ser exitosa en el plano laboral, poder capacitarse y especializarse al más alto nivel. Si bien este proceso se desarrolla y se observa en líneas generales y en todos los planos de la educación, la formación universitaria es sin dudas la parte del sistema que más se ha visto afectada por estos factores, generando a partir de la exigencia de las poblaciones una apertura hacia la comunidad, con nuevas propuestas que no solo incrementan la cantidad, sino que a la vez diversifican las opciones de estudio para todos los que así se lo proponen. De esta forma, la titulación universitaria ha dejado de ser un objetivo que solo cumplen algunos pocos, y se ha expandido no solo en cuanto a la cantidad de profesionales que egresan, sino también a las distintas ramas del conocimiento en las cuales se capacitan para desarrollar una carrera en el corto plazo.

Siguiendo con esta tendencia, las universidades mexicanas se han propuesto adecuarse y aprovechar esta popularidad para seguir creciendo como instituciones educativas que son, mejorando los cursos ya existentes pero a la vez apostando por la proliferación de nuevos espacios y de esta manera, por la llegada de nuevos estudiantes. Uno de los ejemplos más concretos de esta situación tiene lugar en la Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la cual cambió de rector durante la última semana y apunta a ser la mejor institución de este tipo de toda América Latina. Claro está que para alcanzar semejante objetivo, se necesitan cambios y actualizaciones estructurales, motivo por el cual las autoridades se han comprometido públicamente a crear un edificio multiaulas con más de 30 salones, la biblioteca integral del área de la salud con tres niveles y un edificio de laboratorios multidisciplinarios. Para los servicios de consulta se va a construir una torre médica con más de 47 consultorios. También se construirá un estacionamiento, a fin de resolver la problemática de los derechohabientes, trabajadores, docentes y estudiantes.

Como se observa a partir de esta última cuestión, desde las propias casas de estudio mexicanas se ha podido tomar conciencia de la realidad previamente planteada y que da cuenta del fenómeno de expansión en cuanto a la popularidad y la demanda de los espacios de formación en los niveles académicos más altos. De esta forma, y a partir de esta revolución que ha alterado los paradigmas tradicionales en materia educativa, la titulación universitaria se ha convertido en mucho más que una alternativa, y es hoy casi una opción indispensable para todos aquellos ciudadanos que tengan como objetivo final desarrollar una carrera profesional vinculada a cualquiera de los campos del conocimiento que hoy por hoy se conocen.