Probablemente el último período de tiempo, ha marcado toda una modificación y una reestructuración en cuanto a los paradigmas tradicionales de los hombres de negocios se refiere. Desde tiempos remotos, el empresario o comerciante más destacado o exitoso era aquel que tenía la creatividad para desarrollar una idea, la paciencia para instalarla en el mercado y mantenerla, y el talento para hacerla crecer incluso más allá de las previsiones iniciales. Las nuevas tecnologías y la globalización como proceso, llegaron e irrumpieron de forma inesperada, y alteraron de tal manera este ámbito que a la capacidad individual le agregaron un factor clave más para el éxito en los negocios: la capacitación. Así es como los espacios de formación en administración y gestión de compañías fueron desarrollándose en cuanto a cantidad y calidad en todo el mundo, siendo las escuelas de negocios en España no solo las pioneras en la región, sino también las que aún hoy se erigen como las más indicadas para aquellos que puedan acceder a las mismas y educarse en este ámbito.

Uno de los ejemplos más contundentes para reflejar esta realidad planteada, es el que nos brinda  la Escuela de Negocios FEDA, la primera nacida de una organización empresarial. Una iniciativa de empresarios, para empresarios, que empezó en 2007, poco antes del inicio de esta crisis, pero que no ha impedido su crecimiento y desarrollo y que  está siendo el mejor apoyo para ayudar a nuestras empresas a superar los retos que ha traído la crisis. Según los registros, cerca de 1.300 alumnos han participado ya en los programas de la Escuela de Negocios FEDA. Cada año más de 900 empresarios y autónomos concurren en otras actividades, principalmente conferencias y seminarios.

Si bien es uno de los más destacados, el de FEDA es solo un ejemplo del altísimo nivel de desarrollo y de popularidad que han alcanzado las escuelas de negocios en España en un alto porcentaje de las propuestas que hoy existen y se ofrecen. Al respecto, queda claro que para todos aquellos que deseen formarse en materia empresarial y al más alto nivel, la posibilidad de emigrar y de capacitarse en la madre patria debe entenderse como mucho más que una opción, y debe ser asumida por todos los que puedan hacerlo y quieran ser exitosos en el mercado en el corto plazo.