Sabido es que una de las consecuencias más directas y evidentes que ha tenido el proceso globalizador en todo el mundo tiene que ver con la complejización de todas y cada una de las actividades del hombre, especialmente aquellas que se desarrollan en el ámbito laboral y que tienen que ver con la acción cotidiana de profesionales en las diversas ramas del conocimiento. En este sentido, vale la pena destacar la manera en la cual esta complejización ha derivado en el desarrollo de mejores servicios a favor de las distintas comunidades, las cuales se ven beneficiadas por la tarea de especialistas de más alto nivel en las distintas áreas del saber. A esta realidad, se llega como resultado directo del crecimiento y ha proliferación de maestrías y posgrados de todo nivel, espacios que han crecido en forma notable tanto respecto a la oferta como a la demanda, y que ha sabido generar opciones de accesibilidad que incluso permite que los interesados salgan de su país de origen y se capaciten en las mejores universidades y casas de estudio del planeta.

Apoyando esta realidad, y metiéndonos en un ejemplo propio de México, vale decir que la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) recibió a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), 135 becas para estudiantes de nuevo ingreso de nivel posgrado, por monto de casi 37 millones de pesos, así como recursos económicos para siete estancias posdoctorales por más de 2 millones de pesos. Actualmente, la máxima casa de estudios en Hidalgo cuenta con 18 posgrados reconocidos en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), de los cuales 11 fueron evaluados en abril pasado, obteniendo su permanencia el 100 por ciento de ellos. Asimismo, este año se destinaron 3 millones de pesos para el fortalecimiento de seis doctorados que están integrados en el padrón de Conacyt. Como puede verse, este que llega desde Pachuca es un claro indicio de cómo los estados pueden aportar su granito de arena al desarrollo de estos espacios de formación del más alto nivel académico.

Del mismo modo, merece ser reconocido el nuevo programa de maestrías y posgrados que fomenta entre el alumnado mexicano la oportunidad de emigrar hacia países de primer mundo como España para de esta forma culminar con su preparación en algunas de las casas de estudio más destacadas a nivel mundial. En este sentido, vale la pena reconocer el aporte que hace a esta cuestión el desarrollo de espacios como estos, que además de la educación permiten el reconocimiento y la experiencia con otras culturas, con los efectos positivos que esto genera no solo en el plano individual sino también en términos colectivos.